Agua de Puebla opera el servicio hídrico de la capital con apenas nueve de treinta y un indicadores cumplidos. Aun así, el SOAPAP busca abrir nueve pozos más en la ciudad. En medio quedan las colonias que reciben agua por horas, las comunidades que defienden sus fuentes y un río Atoyac que sigue sin saneamiento suficiente.
La discusión sobre Agua de Puebla dejó de ser solo una queja por recibos altos o por tandeos. Doce años después de la firma del contrato, la pregunta sigue ahí, cada vez más difícil de esquivar: ¿por qué una empresa que incumple la mayoría de sus obligaciones conserva el control del agua potable, el drenaje y el saneamiento de la capital poblana?

Renovación de la red hidráulica en el centro histórico de Puebla / Imagen: cortesía de Cinco Radio
Lo que ocurre en Puebla resume una tensión que se repite en todo el estado: un mismo acuífero sostiene a comunidades campesinas, colonias populares de la capital y a una empresa privada que administra el servicio con un contrato firmado por treinta años.
Doce años de una concesión que nació en tres días
El origen de esa relación desigual tiene fecha exacta. El 19 de diciembre de 2013, el gobierno de Rafael Moreno Valle constituyó legalmente a Concesiones Integrales, S.A. de C.V., la empresa que opera bajo la marca comercial Agua de Puebla. Siete días después, el 26 de diciembre, firmó con ella un contrato de concesión por 30 años y mil 450 millones de pesos, luego de que una licitación previa fuera declarada desierta apenas cuatro días antes de ese cierre.
En menos de una semana, el organismo público que había operado el agua de la ciudad (el Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Puebla, SOAPAP) perdió el control directo sobre la mayor parte de su infraestructura: 200 pozos, más de 500 tomas intermedias y 3 mil 387 kilómetros de red.
Quién controla realmente Concesiones Integrales ha sido, desde entonces, motivo de disputa. Un reportaje del Nodo de Derechos Humanos documentó que el capital de la empresa pasó de manos de Monex y EPCCOR Servicios, esta última ligada al constructor Juan Diego Gutiérrez Cortina, cercano al expresidente Carlos Salinas de Gortari, hacia una estructura más reciente en la que aparecen Xinfra y Grupo Hermes, del empresario Carlos Hank Rhon.
En noviembre de 2024, el propio exdirector del SOAPAP, Héctor Durán, presentó ante el Congreso del estado una composición accionaria distinta a la que consta en los registros oficiales; hoy es investigado por el Servicio de Administración Tributaria por presunto enriquecimiento inexplicable.
El contrato vence hasta 2043. Desde entonces, ningún gobierno estatal lo ha tocado a fondo. Cambiaron los partidos, cambiaron los discursos, pero se mantuvo la misma queja: la empresa no cumple lo que prometió.
El caso poblano no es excepcional dentro del patrón nacional de privatización del agua urbana que se extendió durante los gobiernos panistas y priistas de las últimas dos décadas: ceder la operación a empresas privadas bajo la promesa de eficiencia, sin garantizar auditorías públicas ni sanciones proporcionales al incumplimiento.
Lo que distingue a Puebla es la escala del contrato (30 años, prácticamente una generación completa) y la opacidad persistente sobre quién se beneficia realmente de administrar un recurso que la Constitución define como bien público.
Para los pueblos del acuífero, esa diferencia entre lo público y lo privado no es una discusión jurídica. Es una pregunta cotidiana: quién decide cuánta agua sale de su territorio y hacia dónde se va.
Lo que el SOAPAP admite sobre Agua de Puebla — y lo que no resuelve
El 8 de julio de 2026, la propia directora del SOAPAP, Josefina Morales Guerrero, lo confirmó ante la Comisión de Hacienda del Congreso estatal: Concesiones Integrales cumple apenas nueve de los treinta y un indicadores de desempeño fijados en su contrato: cuatro de diecisiete en agua potable, uno de cinco en drenaje, dos de cuatro en saneamiento y dos de cinco en indicadores de gestión.

Pagar pipa y que Agua de Puebla te siga cobrando el líquido que no recibes: metáforas de la realidad poblana / Imagen: instrucción de Matria, creación de Grok
Las sanciones tampoco pesan. En nueve años, las multas por incumplimiento suman apenas 2.2 millones de pesos: una cifra mínima frente a los 2 mil 24 millones de pesos que la empresa reportó como ingresos en 2024. En el Congreso, legisladores de Movimiento Ciudadano, PAN, PVEM, Nueva Alianza y Morena coincidieron en algo poco frecuente: ni las multas ni la vigilancia del organismo han sido suficientes.
El costo ambiental de ese incumplimiento recae, otra vez, sobre el Atoyac. Las plantas de tratamiento de aguas residuales que Agua de Puebla opera sobre los ríos Atoyac y Alseseca trabajaron en el primer trimestre de 2026 con una eficiencia promedio de apenas 84 por ciento, por debajo de los límites que exige la norma NOM-001 en oxígeno disuelto y sólidos suspendidos.
Los efectos en la salud de las comunidades ribereñas ya están documentados: un biomonitoreo comunitario en el Alto Atoyac encontró alteraciones clínicas (anemia, insuficiencia renal, marcadores de riesgo carcinogénico) en 99 por ciento de las personas participantes.
Francisco Castillo Montemayor, quien dirigió el SOAPAP antes de la administración actual, fue más allá en sus señalamientos:
“Desperdician 75 por ciento del agua que extraen” (Castillo Montemayor, 2026).
Castillo Montemayor sostiene que las cifras de extracción que reporta la empresa se redujeron de manera deliberada, de 136 millones de metros cúbicos en 2021 a 119 millones “recientes”, no porque se extraiga menos, sino para justificar ante la Comisión Nacional del Agua la necesidad de nuevos pozos.

Paco Castillo Montemayor en una fotografía de 2019 / Imagen: agua.org
El actual director de Concesiones Integrales, Jordi Bosch Bragado, respondió a los cuestionamientos legislativos con una explicación distinta: retraso en inversiones.
“Tuvimos un retraso en la aprobación de las inversiones 2025” (Bosch Bragado, 2026).
Nueve pozos más para una ciudad que ya se queda sin agua
Mientras el Congreso discutía esos números, el SOAPAP y Agua de Puebla ya tramitaban ante la Comisión Nacional del Agua el permiso para excavar nueve pozos nuevos en la ciudad y su zona metropolitana, con una extracción combinada de 286 litros por segundo: Gavilanes, UAP, Manuel Rivera Anaya, Cieneguilla 2, Acuaférico 10, Coba y Recta Cholula 4 Bis, entre otros, con una inversión proyectada de 52 millones de pesos solo para 2026. Se sumarían a los 200 pozos que ya operan en la capital poblana.
El argumento oficial es simple: la ciudad necesita más agua. Pero esa explicación se rompe cuando se escucha a las familias que ya pagan el servicio y aun así reciben agua una vez por semana, a veces por unas cuantas horas. El 11 de marzo de 2026, vecinas y vecinos de El Progreso Mayorazgo, Vicente Ferrer y Éverest bloquearon un carril de la avenida Las Margaritas con botes, llantas y cubetas para exigir una respuesta.
Una vecina lo resumió así:
“Pagamos un año de agua y sólo nos dan 52 días de agua, suponiendo que nos cayera cada semana, y a veces ni eso; sólo es un hilito” (vecina de la colonia Vicente Ferrer, 2026).
Tras una hora de diálogo, la empresa firmó un acuerdo con dos semanas de plazo para resolver las fallas.
No fue un hecho aislado. Los cierres simbólicos de pozos en Nealtican, las guardias comunitarias en Acuexcomac y los bloqueos en Xoxtla forman parte de la misma disputa: el agua falta en las casas, se encarece en los recibos y, al mismo tiempo, se proyecta extraer más del mismo territorio.
Una demanda que no cambia nada
En marzo de 2026, el gobernador Alejandro Armenta anunció acciones legales contra Concesiones Integrales por incumplir sus obligaciones de saneamiento: lodos contaminados arrojados a la intemperie durante cinco años en la planta Alseseca Sur, biodigestores fuera de operación y una planta que trabaja al 60 por ciento de su capacidad con tratamiento apenas primario.
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La demanda documenta que la empresa descarga 5 mil litros por segundo al río, 75 por ciento de su caudal total, sin cumplir el saneamiento que se comprometió a garantizar desde 2013.

La misma administración que demanda a la empresa había declarado meses antes, por boca del propio Armenta, que no retiraría la concesión: hacerlo costaría al erario poblano un estimado de 10 mil millones de pesos.
Entre la denuncia pública y la permanencia del contrato hay una distancia que las comunidades afectadas conocen bien, porque ya la vivieron antes: la salida de Gustavo Gaytán de la dirección del SOAPAP tampoco alteró la relación de fondo entre el organismo público y la concesionaria privada.
Mientras la demanda avanza, las familias siguen resolviendo el día a día con cubetas, pipas, bloqueos y asambleas. La respuesta institucional cambia de tono según el momento político, pero no cambia lo esencial: el organismo público y la concesionaria privada siguen atados por el mismo contrato.
Doce años después, Agua de Puebla sigue en el centro de una contradicción difícil de justificar: cumple nueve de treinta y un indicadores, no ha saneado el Atoyac como debía, paga multas que no golpean sus ingresos y, aun así, el plan oficial es abrir más pozos. Para las comunidades, la pregunta no es técnica. Es mucho más sencilla: si el agua ya no alcanza, ¿por qué la salida sigue siendo sacar más?
Referencias
– Castillo Montemayor, F. (2026, 13 de julio). Declaraciones sobre desperdicio de agua en Puebla. En Son nueve los pozos que el SOAPAP y Concesiones Integrales pretenden excavar en la ciudad de Puebla. La Jornada de Oriente. https://www.lajornadadeoriente.com.mx/puebla/son-nueve-los-pozos-que-el-soapap-y-concesiones-integrales-pretenden-excavar-en-la-ciudad-de-puebla/
– Bosch Bragado, J. (2026, 13 de julio). Declaraciones ante cuestionamientos legislativos. En Son nueve los pozos que el SOAPAP y Concesiones Integrales pretenden excavar en la ciudad de Puebla. La Jornada de Oriente. https://www.lajornadadeoriente.com.mx/puebla/son-nueve-los-pozos-que-el-soapap-y-concesiones-integrales-pretenden-excavar-en-la-ciudad-de-puebla/
– La Jornada de Oriente. (2026, 8 de julio). Concesiones Integrales solo cumple nueve de 31 indicadores de desempeño: SOAPAP. https://www.lajornadadeoriente.com.mx/puebla/concesiones-integrales-solo-cumple-nueve-de-31-indicadores-de-desempeno-soapap/
– Nodo de Derechos Humanos (NODHO). (2025, 7 de junio). ¿El agua de Puebla para todos o algunos/as? LADO B. https://www.ladobe.com.mx/2025/06/el-agua-de-puebla-para-todos-o-algunos-as/
– El Popular. (2026, 11 de marzo). Habitantes cierran Las Margaritas contra Agua de Puebla por desabasto y fallas. https://elpopular.mx/ciudadania-y-gobierno/2026/03/11/habitantes-cierran-las-margaritas-contra-agua-de-puebla-por-desabasto-y-fallas
– MATRIA. (2026, 27 de marzo). Alejandro Armenta demanda a Agua de Puebla: la concesión que nunca saneó el Atoyac. https://matria.com.mx/alejandro-armenta-demanda-a-agua-de-puebla/
– MATRIA. (s. f.). Se va Gustavo Gaytán: ¿terminará el encubrimiento de SOAPAP a Agua de Puebla?. https://matria.com.mx/gustavo-gaytan-se-va-termina-colusion-soapap-agua-de-puebla/
– MATRIA. (2025, 3 de julio). Amenaza a los pueblos: Agua de Puebla contra todos. https://matria.com.mx/amenaza-a-los-pueblos-agua-de-puebla-contra-todos/
– MATRIA. (2025, 10 de octubre). Los datos de Estefanía Martínez Tavera: el agua mata en el Alto Atoyac. https://matria.com.mx/estefania-martinez-tavera-el-agua-mata-alto-atoyac/
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