El valle de los centros de datos: cómo Querétaro paga la sed de la inteligencia artificial
Vista aérea de un complejo de centros de datos. Crédito: pendiente de confirmar por la redacción.
Querétaro concentra el 79 por ciento de los centros de datos de México y es, según sus propias autoridades, una de las primeras ciudades del país proyectada para quedarse sin agua. Mientras el gobierno federal promete soberanía tecnológica y anuncia 28 mil megavatios en proyectos de cómputo, comunidades como Escolásticas enfrentan detenciones que la CNDH calificó de arbitrarias por defender el manantial del que depende su territorio. “No es sequía, es saqueo”, dice la consigna que se repite en las movilizaciones queretanas — y que da título a la disputa que este reportaje reconstruye con datos de Fundar, Inmobiliare Capital, IMTA y Tramas Digital.
Turquía emite orden de arresto internacional contra Benjamin Netanyahu. La medida se suma a la presión diplomática internacional contra el gobierno israelí en el contexto de la guerra en Gaza. La Jornada de Oriente.
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Una mujer indígena náhuatl murió tras 17 horas de espera para atención de parto en la Sierra Negra. El caso expone las carencias de la infraestructura de salud en comunidades indígenas de Puebla. La Jornada de Oriente.
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Fracking, petróleo, derrames químicos y amoniaco: las alertas ambientales crecen en México. Mongabay Latam documenta el aumento de incidentes industriales con impacto socioambiental en distintas regiones del país. Mongabay Latam.
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Instancias federales se comprometen a atender el desplazamiento forzado interno en Chihuahua. El compromiso se dio ante SERAPAZ, ONU-DH y ACNUR, luego de meses de denuncias de comunidades desplazadas por la violencia. SERAPAZ.
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Human Rights Watch documenta que el gobierno de Netanyahu “habilita activamente” ataques mortales de colonos en Cisjordania. El informe atribuye responsabilidad institucional a la falta de contención de la violencia de colonos. Common Dreams.
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La Nación Mapuche llevó la defensa del territorio Mapuche Williche hasta Noruega. La delegación buscó visibilidad internacional para su disputa territorial frente a proyectos extractivos en el sur de Chile. Resumen Latinoamericano.
AGENDA Y EVENTOS
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12 de septiembre de 2026 — Marcha por la Autodeterminación de los Pueblos, “¡No a la presa Milpillas!”, en defensa del río Atenco. Lugar: Jiménez del Teúl, Zacatecas. Convoca: REMA (Red Mexicana de Afectados por la Minería), Movimiento en Defensa del Territorio y el Río Atenco, Observatorio de Conflictos Mineros en Zacatecas. Convocatoria de REMA.
EN CORTO
Aguacate en Puebla crece, pero presiona agua y biodiversidad
Envases de agroquímicos junto a un cultivo de aguacate. Crédito: pendiente de confirmar por la redacción.
Puebla suma ya 3 mil 617 hectáreas sembradas de aguacate, de acuerdo con datos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica). Casi todo, 94.8 por ciento, es variedad Hass, con una producción estimada de 16 mil toneladas y un rendimiento promedio de 6.8 toneladas por hectárea. Detrás de esas cifras hay un problema que la expansión del cultivo apenas empieza a hacer visible: cada hectárea necesita entre 6 mil y 9 mil metros cúbicos de agua al año en temporada seca, pero recibe, en la práctica, apenas de tres a cuatro riegos de los ocho a diez que requeriría un manejo hídrico adecuado. Esa diferencia no es un matiz técnico: significa que buena parte del aguacate poblano crece con menos de la mitad del agua que necesitaría para desarrollarse sin estrés hídrico, un déficit que el suelo y el subsuelo terminan pagando con el tiempo.
“Estamos produciendo bajo el requerimiento de agua”, reconoció Rufino Díaz Cervantes, investigador del Colegio de Postgraduados, al documentar el crecimiento del aguacate en la región. La frase resume una tensión estructural: el aguacate poblano crece porque es rentable, no porque el territorio tenga el agua suficiente para sostenerlo sin costos ambientales.
Pequeños productores, presión grande. El 80 por ciento de quienes siembran aguacate en Puebla tienen menos de cinco hectáreas, lo que matiza la imagen de un cultivo dominado exclusivamente por grandes agroindustrias, como ocurre en Michoacán, el principal estado productor del país. Existe además un sector minoritario —alrededor de mil 200 productores— que trabaja bajo esquemas agroecológicos y genera cerca de 2 mil toneladas anuales sin el mismo nivel de presión hídrica. Sin una política de ordenamiento que distinga entre productores agroecológicos y expansión extensiva orientada a la exportación, el aguacate poblano corre el riesgo de repetir, a menor escala, la misma historia de despojo hídrico que ya se documentó en otras regiones aguacateras del país.
Perú: cae el segundo responsable del asesinato de los defensores ambientales de Saweto
Edwin Chota (1962-2014), defensor asháninka de Alto Tamaya-Saweto. Crédito: pendiente de confirmar por la redacción.
La Policía Nacional de Perú capturó esta semana a Hugo Soria Flores, de 52 años, empresario sentenciado por ordenar el asesinato de cuatro defensores ambientales indígenas asháninka en la comunidad de Alto Tamaya-Saweto, en la Amazonía peruana. La detención ocurrió el 19 de agosto en el distrito de Manantay, región de Ucayali, once años después de un crimen que marcó uno de los episodios más graves de violencia contra defensores ambientales en América Latina.
Edwin Chota, Jorge Ríos, Francisco Pinedo y Leoncio Quintisima —los cuatro defensores asesinados— murieron con armas de fuego el 1 de septiembre de 2014, cuando se dirigían a una reunión con comunidades vecinas para coordinar la defensa de su territorio frente a la tala ilegal. De acuerdo con la sentencia dictada en agosto de 2025, los crímenes fueron ordenados por Hugo Soria Flores junto con José Carlos Estrada Huayta; Soria Flores recibió una condena de 28 años y tres meses de prisión por homicidio calificado, mientras Estrada Huayta ya había sido detenido con anterioridad.
Un caso que marcó la defensa territorial en la región. El asesinato de los cuatro defensores de Saweto se convirtió en un referente regional sobre la impunidad que enfrentan los defensores ambientales en América Latina. “Chota incluso solicitó garantías para su vida, pero nunca se la brindaron”, documentó el medio peruano Actualidad Ambiental sobre las denuncias previas de Edwin Chota ante las autoridades por la tala ilegal en la Amazonía, meses antes de que él y los otros tres defensores fueran asesinados. La captura de esta semana no cierra el caso: falta ejecutar la sentencia y confirmar si existen otros responsables aún prófugos.