Querétaro concentra el 79 por ciento de los centros de datos de México y es, según sus autoridades, una de las primeras ciudades del país proyectada para quedarse sin agua. Mientras el gobierno federal promete soberanía tecnológica, comunidades como Escolásticas enfrentan represión por defender el agua que esa industria consume.
Ese contraste no es coincidencia, sino el resultado de decisiones concretas de política pública. Querétaro es el centro de una disputa que crece al mismo ritmo que la industria de la inteligencia artificial: la de los centros de datos que procesan la información de medio planeta mientras las comunidades que los rodean cargan cubetas hasta sus casas.
En 2025 operaban en el estado 19 centros de datos; la proyección para 2035 es de 39. Una sola empresa, ODATA, controla más del 40 por ciento de la potencia informática de los centros de datos operativos en todo el país, casi toda ella asentada en territorio queretano.

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La demanda eléctrica de los centros de datos podría multiplicarse por diez hacia 2030: de entre 100 y 250 megawatts actuales a más de mil 200 megawatts.
En un estado donde el sector industrial ya consume el 60 por ciento de la electricidad disponible, esa cifra explica por qué Querétaro se disputa un recurso energético que ya no alcanza para todos.
El territorio que sostiene los centros de datos
El consumo hídrico asociado a los centros de datos en México pasó de 16 mil 840 millones de litros en 2025 a una proyección de 18 mil 760 millones para este año.

La investigadora Ariana Escalante Kantún documentó que México se ha convertido en el segundo mayor exportador mundial de semiconductores, electrónicos y equipos para centros de datos.
Apenas el 20 por ciento de las empresas y gobiernos del propio país usan realmente inteligencia artificial para optimizar sus procesos. México exporta la nube, pero importa la sed.
En Querétaro esa exportación de infraestructura tiene nombre y apellido de sequía. El 95 por ciento del territorio estatal registraba afectaciones por sequía en abril de 2025.
Más de 100 mil hogares carecían de agua entubada.
Apenas el 7 por ciento de los concesionarios de agua del estado —entre ellos, la industria de los centros de datos— utilizaban el 70 por ciento del volumen disponible.
Las fallas eléctricas, otro síntoma de la presión sobre la infraestructura básica que exigen los centros de datos, crecieron 151 por ciento entre 2014 y 2023.
“Estamos enfrentando una sequía severa en la ciudad de Querétaro. Es una de las primeras ciudades proyectadas para quedarse sin agua”, declaró Teresa Roldán Soria, cofundadora del colectivo Voceras de la Madre Tierra.
Roldán Soria lleva años documentando la disputa por el agua en el estado y ha denunciado públicamente proyectos hídricos como el de la presa El Batán.
Su diagnóstico no habla de un fenómeno meteorológico aislado, sino de un reparto desigual: mientras miles de familias abren la llave y no encuentran agua, la industria que sostiene los centros de datos mantiene contratos y concesiones que garantizan su suministro.
En las protestas contra la privatización de manantiales y contra los proyectos hídricos que alimentan el crecimiento de los centros de datos, una consigna se repite: “No es sequía, es saqueo”. No es una metáfora vacía.

Alegoría queretana: agua para la máquina, no para las personas / Imagen: Cortesía de Grok
Es una lectura política de un fenómeno que suele presentarse como natural —la falta de lluvia— cuando en realidad responde a decisiones de asignación de agua que privilegian a la industria tecnológica sobre el consumo doméstico y agrícola.
La disputa por la Ley de Aguas de Querétaro llegó incluso a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que emitió un amparo sobre la norma; organizaciones como Voceras de la Madre Tierra se pronunciaron públicamente al respecto, exigiendo que la resolución se traduzca en garantías reales para el consumo doméstico.
Detenciones por defender un manantial
La disputa por el agua en Querétaro no se ha quedado en el terreno del discurso. En 2023, habitantes de la comunidad de Escolásticas, en el municipio de Pedro Escobedo, protestaron contra la privatización de un manantial local que abastecía a la comunidad desde hace generaciones./
La respuesta de las autoridades municipales fue una ola de detenciones que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos calificó de arbitrarias: el organismo emitió una recomendación formal al gobernador y al fiscal general de Querétaro por el caso, en un episodio documentado también por Front Line Defenders y el Business and Human Rights Resource Centre.
Ambas organizaciones coincidieron en señalar un patrón de intimidación hacia quienes se oponen al acaparamiento de agua en la entidad, no solo en Escolásticas. Colectivos como Voceras de la Madre Tierra han denunciado represión y vigilancia similares en otras movilizaciones vinculadas al agua y al territorio en el estado.
Ese antecedente sitúa la expansión de los centros de datos dentro de un patrón más amplio: cuando el agua se vuelve escasa y valiosa, quienes la defienden como bien común terminan criminalizados.
Quienes consumen agua a gran escala —con contratos, concesiones y respaldo institucional— rara vez enfrentan consecuencias equivalentes.
Extractivismo con otro nombre
El patrón no es nuevo, aunque el sector sí lo sea. Desde 2021, México ha recibido inversiones multimillonarias de Amazon, Microsoft y Google para construir centros de datos, atraídas por electricidad relativamente barata, cercanía con Estados Unidos y una política de “nearshoring” que el gobierno federal ha promovido como motor de desarrollo.
Ese discurso, repetido en foros de inversión y notas de negocios, suele describir la llegada de estas empresas como un signo de modernización. Rara vez menciona que más de la mitad de la electricidad que consume México depende del gas natural importado de Estados Unidos, según el análisis de Fundar.
Video Data center USA
La expansión de una industria que exige electricidad ininterrumpida y agua constante para sus sistemas de enfriamiento profundiza, en los hechos, una dependencia energética que contradice cualquier narrativa de soberanía tecnológica: cuantos más centros de datos se instalan, más gas estadounidense se necesita para mantenerlos encendidos.
Ese contraste entre discurso y territorio no es exclusivo de los centros de datos. Cambia la mercancía —ahora es capacidad de cómputo, no ganado ni litio— pero se repite la lógica.
Los territorios ceden agua, tierra y electricidad a cambio de promesas de empleo que, en el caso de los centros de datos, ni siquiera se cumplen a gran escala.
Esa contradicción no pasó inadvertida cuando, el pasado 18 de agosto, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo abordó el tema en su conferencia matutina.
“Sí tenemos que tener centros de datos para avanzar en inteligencia artificial, pero no necesariamente México debe ser el centro de datos de otros lugares del mundo”, dijo la mandataria.
Sheinbaum anunció un incremento planeado de 28 mil megawatts en la generación eléctrica del país, con 54 por ciento de capital público y 46 por ciento privado. El planteamiento presidencial reconoce el problema de fondo: la posibilidad de que México termine subsidiando, con su agua y su electricidad, la infraestructura digital de otros países.
Hasta ahora, sin embargo, ese reconocimiento no se ha traducido en un freno a la expansión de centros de datos que ya ocurre en Querétaro, ni en una consulta previa a las comunidades que enfrentan sus consecuencias directas.
El techo de los centros de datos no es solo de infraestructura
La industria misma reconoce límites técnicos a su crecimiento. El análisis de Inmobiliare Capital habla de un “techo” de infraestructura eléctrica, hídrica y de personal capacitado que podría frenar las inversiones proyectadas en centros de datos.

Parque Industrial El Marqués, Querétaro / Imagen: cortesía de Finsa
Las inversiones podrían ir de 2 mil 300 millones a 19 mil 200 millones de dólares hacia 2030, según el escenario que finalmente se cumpla.
Empresas como CloudHQ han anunciado compromisos de sistemas de enfriamiento sin uso de agua para sus centros de datos, todavía poco comunes en la industria y sin garantía de que se generalicen antes de que la crisis hídrica se agrave.
Pero ese “techo” técnico dice poco sobre el otro límite, el que no aparece en los reportes de inversión: el de las comunidades que ya viven sin agua entubada mientras un pasillo de servidores procesa consultas de inteligencia artificial a kilómetros de distancia.
Ese límite no se mide en megawatts ni en dólares, sino en cubetas cargadas a pie, en manantiales cercados y en detenciones documentadas por la CNDH.
La pregunta que atraviesa el caso queretano no es si México necesita centros de datos —la presidenta misma lo afirma— sino quién decide cuánta agua y cuánta electricidad se destinan a los centros de datos, y quién paga el costo cuando faltan.
Mientras esa decisión siga tomándose sin la participación de las comunidades que sostienen, literalmente, el territorio sobre el que se construyen los centros de datos del país, la consigna que se escucha en las calles de Querétaro seguirá teniendo vigencia: no es sequía, es saqueo.
Referencias
Escalante Kantún, A. (2026, 20 de agosto). Los centros de datos, la IA y la transición energética. Fundar, Centro de Análisis e Investigación. https://fundar.org.mx/los-centros-de-datos-la-ia-y-la-transicion-energetica/
Inmobiliare Capital. (2026, mayo). Querétaro, data centers: concentración en México 2026. https://inmobiliare.com/queretaro-data-centers-concentracion-mexico-2026-2/
Tramas Digital. (s.f.). No es sequía, es saqueo: Querétaro, «el valle de los centros de datos». https://tramas.digital/es/casos/queretaro/
Infobae. (2026, 18 de agosto). México descarta convertirse en “data center global”, pero defiende centros de datos en Querétaro pese a alto consumo de agua. https://www.infobae.com/mexico/2026/08/18/mexico-descarta-convertirse-en-data-center-global-pero-defiende-centros-de-datos-en-queretaro-pese-a-alto-consumo-de-agua/
El Universal. (s.f.). CNDH emite recomendación al gobernador y al fiscal general de Querétaro por detenciones arbitrarias contra habitantes de la comunidad de Escolásticas. https://www.eluniversal.com.mx/estados/cndh-emite-recomendacion-al-gobernador-y-al-fiscal-general-de-queretaro-por-detenciones-arbitrarias-contra-habitantes-de-la-comunidad-de-escolasticas/
