Veintitrés organizaciones de Puebla y Tlaxcala acusan al plan federal de simular el saneamiento del río Atoyac: en la Cuenca del Alto Atoyac muere una persona cada 2.5 horas por enfermedades ligadas a la contaminación industrial, y la norma ambiental regula apenas 22 de las más de 112 sustancias tóxicas detectadas.

El 22 de agosto, en Guadalupe Ixcotla, en el municipio tlaxcalteca de Chiautempan, veintitrés organizaciones, colectivos y comunidades de Puebla y Tlaxcala firmaron un pronunciamiento conjunto contra lo que llaman la simulación del saneamiento del Atoyac. El texto se difundió el 27 de agosto, a través del Centro Fray Julián Garcés, tras el Encuentro de Luchas contra la Devastación y por la Justicia Socioambiental.

El dato central del pronunciamiento es una tasa de muerte. Un análisis de datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) realizado por el maestro Samuel Rosado Zaidi indica que, entre 2015 y 2019, fallecieron en la Cuenca del Alto Atoyac 17 mil 589 personas por neoplasia maligna, cáncer de colon, cánceres relacionados con la sangre y neoplasias de los órganos genitales femeninos.

El río Atoyac baja con agua oscura y espuma blanca entre la vegetación de la cuenca Puebla-Tlaxcala
Organizaciones de Puebla y Tlaxcala exigen acciones reales para rescatar la cuenca del Alto Atoyac. Foto: La Jornada de Oriente (uso autorizado por acuerdo con Matria).

El propio análisis va más lejos: si a esas 17 mil 589 defunciones se suman las provocadas por insuficiencia renal y abortos espontáneos, la frecuencia de estas muertes en la Cuenca del Alto Atoyac equivale a una persona cada 2.5 horas. No es una proyección a futuro ni un cálculo de riesgo: es el recuento de actas de defunción de un quinquenio, cruzado con la geografía de la cuenca.

Rosado Zaidi, cuya investigación de maestría en la Ibero Puebla analiza el deterioro ambiental de la cuenca Atoyac-Zahuapan, ha señalado además que la población de la cuenca vive muy cerca del cauce y de las descargas industriales. La exposición, en su lectura, no es un accidente: es la forma en que está ordenado el territorio.

La cifra ordena la conversación de otra manera. Durante años, la contaminación del Atoyac se midió en litros por segundo de descargas, en kilómetros de cauce por desazolvar o en presupuesto anunciado. El pronunciamiento la traduce a personas y a horas, y con esa traducción cambia la pregunta: ya no es cuánto avanza el saneamiento del río Atoyac, sino cuánta gente enferma y muere mientras avanza.

112 sustancias en el Atoyac, 22 reguladas: el rezago del saneamiento

Las organizaciones sostienen su acusación de simulación con una segunda comparación. En la Cuenca del Alto Atoyac operan 22 mil 235 empresas manufactureras, según el mismo análisis de Rosado Zaidi. Como resultado, en los ríos Atoyac y Zahuapan circulan al menos 112 contaminantes, de acuerdo con las investigaciones del doctor Omar Arellano.

Gráfico comparativo: la NOM-001-SEMARNAT-2021 regula 22 sustancias mientras en el río Atoyac se han detectado más de 112
22 sustancias reguladas frente a más de 112 detectadas en el Alto Atoyac. Elaboración: Matria, con datos de Samuel Rosado Zaidi y Omar Arellano, citados en el pronunciamiento de las 23 organizaciones (2026).

La norma ambiental vigente en México regula solo 22 sustancias y parámetros. La distancia entre 22 y 112 no es un tecnicismo: significa que, aun si una planta de tratamiento cumpliera la ley al cien por ciento, noventa compuestos tóxicos detectados en el río seguirían sin control legal, y con ellos los lodos y las aguas «tratadas» que esas plantas devuelven.

Para las firmantes, ahí está el corazón del problema: los planes de saneamiento no obligan a las industrias a eliminar las sustancias químicas que vierten al drenaje público, y por lo tanto no tocan la causa. La contaminación, recuerdan, arrancó con la instalación de Pemex y Volkswagen entre 1962 y 1965 y se agudizó con el Tratado de Libre Comercio, hoy T-MEC, que integró a la cuenca una larga cadena de plantas proveedoras sin una regulación ambiental a la altura.

El resultado, en las palabras del propio pronunciamiento, es «un infierno ambiental y una zona de sacrificio» que golpea al agua, al suelo, al aire y a la salud. El documento se apoya en la Recomendación 10/2017 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, que reconoció:

«un estrecho vínculo entre la calidad del medio ambiente, el saneamiento y la salud que, a su vez, están relacionados con el disfrute de diversos derechos humanos como a la vida, la salud, la alimentación y el acceso a la información».

(CNDH, Recomendación 10/2017)

Reportaje «Nos están matando. Agua, salud y medio ambiente en el Río Atoyac, Tlaxcala-Puebla» (TejeMedixs): testimonios comunitarios sobre los efectos de la contaminación en la cuenca. Ver en YouTube.

Qué significa «simular», según el pronunciamiento

El gobierno federal incluyó al Atoyac entre los tres ríos más contaminados del país que la presidencia se comprometió a rescatar, con un plan específico para la región Puebla-Tlaxcala. Las organizaciones no niegan que ese plan exista: niegan que sirva. Su primera demanda al gobierno, en los tres niveles, abre el listado:

«Dejar de simular el saneamiento integral de las cuencas correspondientes a la región Puebla y Tlaxcala, y dejar de hacer un despilfarro del erario público».

(Pronunciamiento del 22 de agosto de 2026)

El texto es especialmente severo con dos prácticas oficiales. La primera, las convocatorias gubernamentales para que la población recoja basura en la ribera del Atoyac-Zahuapan, que —dicen— exponen a los vecinos a contaminantes altamente peligrosos mientras trasladan a la ciudadanía la responsabilidad del Estado y de la industria.

La segunda, los «Espacios de Cultura del Agua» creados por la Comisión Nacional del Agua junto con la comisión estatal de Tlaxcala, que según el pronunciamiento no visibilizan la responsabilidad industrial y llevan al terreno simbólico una relación con el agua que debería ser material.

Frente a eso, las organizaciones piden medidas concretas: tratamiento interno obligatorio en las industrias antes de cualquier descarga; prohibir que cualquier empresa se conecte a la red de drenaje municipal; activar las plantas de tratamiento existentes solo para aguas residuales domésticas y devolver esa agua a los cauces, no a la agroindustria; actualizar la norma para cubrir todos los químicos detectados; y crear programas municipales de residuos con participación ciudadana y sin privatización.

También señalan por su nombre a las instituciones que consideran omisas: la Secretaría de Medio Ambiente, la Comisión Nacional del Agua, la Profepa, la Conanp, el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas y el IMSS, además de los poderes legislativo y judicial.

Supervisión de la planta de tratamiento de aguas de una lavandería de mezclilla en Tepetitla, Tlaxcala
Supervisión de la planta privada de tratamiento de una lavandería de mezclilla en Tepetitla, Tlaxcala. Foto: La Jornada de Oriente (uso autorizado por acuerdo con Matria).
Del río a los megaproyectos: San José Chiapa, el cablebús y la Malinche

El pronunciamiento no se queda en el agua. Enlaza la contaminación del Atoyac con una lista de proyectos que, sostienen, agravan la devastación mientras el gobierno dice rescatar la cuenca. Aquí la preocupación rebasa los impactos medioambientales para cuestionar proyectos que ameritan una discusión a fondo, pero se convierten en rehenes de grillas a modo y de alarmismos preelectorales que se juntan con las sospechas, no siempre fundadas, pero arraigadas en la historia, de muchas comunidades de Puebla y Tlaxcala.

Por eso piden cancelar los Polos de Desarrollo (PODECIBI y PODECOBI) que se pretenden instalar en San José Chiapa, Puebla, y en San Pedro Ecatepec, Tlaxcala, en zonas ya saturadas de desechos,aunque, a su vez, se requiere una gestión integral y regional de la basura que ningún municipio quiere en su territorio; poner término al cablebús y el Ecoparque Tlalli Malinche en Puebla, este último con la intención de intervenir 60 hectáreas de la montaña Matlalcuéyetl; y cancelar la Ciudad de la Juventud y un libramiento privado en Calpulalpan, en Tlaxcala, donde en cambio reclaman la ampliación de la carretera federal existente.

Suman la Ciudad Administrativa y la Ciudad del Entretenimiento, cuyas aguas residuales —advierten— irían a parar a los afluentes de las comunidades, y el deterioro de la Laguna de Acuitlapilco, degradada por descargas municipales e industriales sin tratamiento desde Tlaxcala, Tepeyanco y Xiloxoxtla. Para esa laguna exigen el decreto de Área Natural Protegida federal en categoría de Santuario.

Muchos proyectos en un mismo saco. No todos condenables, no todos relacionados con la crisis de salud pública en la Cuenca del Alto Atoyac.

Exigen además frenar la tala clandestina y la extracción de piedra, tepetate y arena en la Matlalcuéyetl, y respetar la decisión de las comunidades nahuas de Guadalupe Ixcotla y Santa Cruz Guadalupe de conservar sus campos deportivos frente a un proyecto del IMSS, adoptada en asamblea general.

Cierran el listado con un reclamo político: detener la criminalización, el acoso y la represión contra quienes defienden el territorio, y retirar a la policía de las comunidades donde se intentan imponer proyectos.

Asamblea comunitaria socioambiental de colectivos de la cuenca del Alto Atoyac-Zahuapan con una manta contra los venenos industriales
Asamblea Comunitaria Socioambiental de colectivos de la cuenca del Alto Atoyac-Zahuapan. Foto: ÍndiceMedia (uso editorial con crédito).

2 mil 532 millones para el saneamiento del Atoyac: la distancia con el plan oficial

Mientras las organizaciones firmaban en Guadalupe Ixcotla, el plan oficial avanzaba por otro carril y con números grandes. Una Ficha de Valoración Estratégica que la Secretaría de Hacienda publicó en julio de 2026 fija una inversión de 2 mil 532 millones de pesos solo para Puebla, con la meta de que antes de que termine 2027 operen cinco plantas de tratamiento y 94.2 kilómetros de colectores.

El diagnóstico, cerrado en noviembre de 2024, amplió el plan de cinco a catorce plantas entre Puebla y Tlaxcala; el gasto para la primera mitad del sexenio llega a 5 mil 934 millones. En julio, la Comisión Nacional del Agua reportó además un 85 por ciento de avance en la primera etapa: 40 kilómetros de colectores, cuatro plantas en obra y el ordenamiento de 371 descargas en un tramo de 63 kilómetros.

Hay un dato que la ficha de Hacienda no incluye: cuántas de esas obras están de verdad en marcha; el documento enumera proyectos y montos proyectados, no ejecución. Y ninguna de las plantas de la lista —todas para aguas residuales, sobre todo municipales— obliga a una sola industria a tratar sus descargas antes de verterlas, que es justo lo que reclama el pronunciamiento.

Son dos relatos que no se encuentran: uno mide el saneamiento en obra contratada y presupuesto ejercido; el otro, en descargas industriales sin sanción y en actas de defunción.

El propio aparato oficial da, sin proponérselo, un argumento al segundo relato: en agosto, la alcaldesa de Santa Rita Tlahuapan, Rosiceli Díaz Hernández, denunció ante el gobernador que un rastro de Río Frío, en el Estado de México, descarga residuos de matanza directamente al Atoyac en su punto de entrada a Puebla. Una sola fuente contaminante, señalada por su nombre, después de años.

La distancia también es científica. El doctor Omar Arellano-Aguilar, de la Escuela Nacional de Ciencias de la Tierra de la UNAM, que ha medido la cuenca durante más de quince años, acompañó en marzo de 2026 al relator de la ONU sobre sustancias peligrosas, Marcos Orellana, en un recorrido por el río Xochiac. Sus instrumentos registraron ese día benceno, cloruro de vinilo y clorobenceno por encima de los límites de seguridad de la agencia ambiental de Estados Unidos en 80, 45 y 401 por ciento, y un agua «incompatible con la vida acuática».

«A dos años de la implementación de los proyectos de saneamiento se observa que la ejecución de las acciones ha hecho caso omiso a todas las evidencias científicas».

(Omar Arellano-Aguilar, La Jornada de Oriente, 2026)

No es la primera vez que las organizaciones de la Cuenca del Alto Atoyac plantean esta distancia: un comunicado de julio, firmado por decenas de agrupaciones, ya había acusado al plan federal de concentrarse en «limpiar el agua» sin frenar la contaminación en origen. El pronunciamiento de agosto sube la apuesta con la cifra de mortalidad y con una lista de proyectos concretos que, dicen, contradicen el discurso del rescate.

Las firmantes lo plantean como una disputa de fondo sobre quién resuelve la crisis del Atoyac:

«La crisis socioambiental de nuestro territorio es tan profunda y extensa que lo único que la puede resolver es la organización comunitaria y que el gobierno obedezca el mandato popular».

(Pronunciamiento del 22 de agosto de 2026)

Y formula la exigencia mínima en los términos más concretos posibles: «que se nos devuelva el derecho a morir de viejas, viejos, y sanos; que las infancias se puedan desarrollar plenamente y sin contaminación». Las comunidades, insisten, «no estamos dispuestas a seguir siendo zonas de sacrificio».

Al cierre de esta actualización, ni el gobierno federal ni los de Puebla y Tlaxcala habían respondido públicamente a los señalamientos específicos: la cifra de una muerte cada 2.5 horas, la falta de regulación de noventa sustancias tóxicas y la exigencia de sanciones a la industria contaminante. Lo que está en juego no es solo la calidad del agua del Atoyac, sino si el saneamiento más caro anunciado para la cuenca va a tocar, por fin, a quien la contamina.

Vista del cauce del Atoyac con descargas visibles a su paso por la cuenca Puebla-Tlaxcala
El cauce del Atoyac a su paso por la cuenca Puebla-Tlaxcala. Foto: La Jornada de Oriente (uso autorizado por acuerdo con Matria).
Referencias

Ángulo 7. (2026, 27 de agosto). Colectivos alertan por 112 contaminantes en río Atoyac; piden reforzar saneamiento. Ángulo 7. https://www.angulo7.com.mx/2026/noticias-puebla/colectivos-alertan-por-112-contaminantes-en-rio-atoyac-piden-reforzar-saneamiento/718690/

Arellano-Aguilar, O. (2026, 26 de agosto). Los ríos Zahuapan y Atoyac ¿Son poquito tóxicos? Las omisiones de datos científicos en el proyecto de saneamiento del río Atoyac. La Jornada de Oriente. https://www.lajornadadeoriente.com.mx/tlaxcala/los-rios-zahuapan-y-atoyac-son-poquito-toxicos-las-omisiones-de-datos-cientificos-en-el-proyecto-de-saneamiento-del-rio-atoyac/

Celestino, D. (2026, 25 de agosto). Río Atoyac: invertirán 2 mil 532 mdp en Puebla para construir cinco plantas de tratamiento. El Sol de Puebla. https://oem.com.mx/elsoldepuebla/local/rio-atoyac-invertiran-2-mil-532-mdp-en-puebla-para-construir-cinco-plantas-de-tratamiento-31717132

Centro Fray Julián Garcés Derechos Humanos y Desarrollo Local A.C. (2026, 25 de agosto). Pronunciamiento en el marco del Encuentro de Luchas contra la Devastación y por la Justicia Socioambiental en la Región Puebla – Tlaxcala. Mundo Nuestro. https://mundonuestro.mx/content/2026-08-25/pronunciamiento-en-el-marco-del-encuentro-de-luchas-contra-la-devastacion-y-por-la-justicia-socioambiental-en-la-region-puebla-tlaxcala/

Comisión Nacional de los Derechos Humanos. (2017, 21 de marzo). Recomendación 10/2017 sobre la contaminación de los ríos Atoyac y Xochiac o Hueyapan y su afluente, la presa Manuel Ávila Camacho. CNDH. https://www.cndh.org.mx/sites/all/doc/Recomendaciones/2017/Rec_2017_010.pdf

Llaven Anzures, Y. (2026, 16 de julio). Conagua reporta 85% de avance en la primera etapa de saneamiento del río Atoyac. La Jornada de Oriente. https://www.lajornadadeoriente.com.mx/puebla/saneamiento-rio-atoyac-conagua-85-por-ciento-avance/

Llaven Anzures, Y. (2026, 27 de agosto). Exigen 23 ONG frenar simulación en el saneamiento del río Atoyac ante muerte de una persona cada 2.5 horas por contaminación. La Jornada de Oriente. https://www.lajornadadeoriente.com.mx/puebla/exigen-23-ong-frenar-simulacion-en-el-saneamiento-del-rio-atoyac-ante-muerte-de-una-persona-cada-2-5-horas-por-contaminacion/

Llaven Anzures, Y. (2026, 20 de agosto). Rastro de Río Frío contamina el Atoyac, denuncia alcaldesa de Tlahuapan. La Jornada de Oriente. https://www.lajornadadeoriente.com.mx/puebla/rastro-rio-frio-contamina-atoyac-alcaldesa-tlahuapan/

La Razón. (2026, 16 de julio). En el sexenio se invertirán 20 mmdp para sanear los ríos Atoyac, Lerma-Santiago y Tula: Sheinbaum. La Razón. https://www.razon.com.mx/mexico/2026/07/16/en-el-sexenio-se-invertiran-20-mmdp-para-sanear-los-rios-atoyac-lerma-santiago-y-tula-sheinbaum/

Onodet

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